Mirar con el corazón
Con los ojos (de nuestra cara) tenemos la visión acotada, cuánto podemos ver? Podemos ver un par de kilómetros, siempre y cuando las condiciones sean óptimas. Qué podemos ver? Vemos solamente lo que es tangible.
Relacionando esto con nuestra “manera de ver las cosas”, no siempre las condiciones de visibilidad son óptimas, entendiendo por condiciones de visibilidad las circunstancias de la vida.
Hay momentos en los que podemos ver todo con claridad, nos gusta lo que estamos viendo. También hay otros en donde no alcanzamos a ver ni a dos metros, así como cuando hay neblina o humo o mas difícil aún: la oscuridad neta. A veces no vemos! Estas son las limitaciones de los ojos de la razón, de la lógica, de la psicología. Pero tenemos la posibilidad de mirar más allá de esto, de lo que pasa, mirar con el corazón! La mirada del corazón supera las condiciones adversas de visibilidad, pues mira desde el amor, la esperanza y la fe.
Con el corazón podemos caminar y avanzar cuando no vemos nada! Hay una canción muy bella que dice: “La mente dice no, nada puedes hacer. Pero tu corazón no para de creer…” El corazón el es mejor guía para llegar a la felicidad y con el corazón se llega más lejos que con los pies. Pero es una opción personal (y de vida) elegir la manera de ver las cosas.
Que las sensaciones no sean una venda para los ojos del corazón!
Volvamos a ver con el corazón!